Entender el dolor del animal en medicina veterinaria china

De todos es sabido que los seres humanos con el don de la palabra podemos expresar hasta los grados más elementales de dolor. Al no ser así en el caso de los animales, el terapeuta debe ser capaz de reconocer no solamente que existe un proceso álgido, sino reconocer a qué sistema pertenece y finalmente ser capaz de paliarlo.

En la Medicina Veterinaria Tradicional China (en adelante MVTC) el concepto de eliminar el dolor es algo muy escaso: además siempre debe buscarse el origen del problema, el foco del cual parte el mismo para ser capaces de, solucionando la causa etiológica, eliminar por consecuencia el dolor. Y este origen del problema puede ser solucionado por diferentes vías: veterinaria, fisioterapéutica, osteopática, medicina veterinaria tradicional china, etc… por lo que en este artículo hablaremos de cómo esta última entiende el dolor y los tipos de dolor que en ella se estudian.

Cada tipo de dolor provoca un comportamiento y una sintomatología diferente que el terapeuta debe reconocer. En términos generales se habla de dolor somático (piel, músculos, tendones, huesos, etc…), dolor visceral (orgánico) y dolor neuropático (por alteración del sistema nervioso). Desde el punto de vista fisiopatológico existen dos tipos de dolor el nociceptivo (que aparece como consecuencia de una lesión, enfermedad o disfunción producida por estímulos mecánicos, térmicos, químicos, etc…) y el neuropático (dolor por daño directo sobre el sistema nervioso). Sin embargo, en la MVTC se establecen unas divisiones concretas y se habla de dolor idiopático, dolor tendinomuscular, dolor visceral y orgánico, dolor emocional, dolor óseo y dolor neurológico. Cada uno de ellos con diferente sintomatología y ofreciendo diferentes signos en el animal que el terapeuta deberá reconocer.

¿Y por qué esta división de dolores? Porque ayudará al terapeuta a ubicar el origen del dolor del mismo. Para ello se utiliza un sistema de capas (y en cada capa 3 planos diferentes para concretar aún más el tipo de dolor y la etiología) en el cual, ubicando el dolor en la capa que le corresponda podremos atajar el origen del mismo solucionando el problema original.

La primera capa (Wei), se asocia a los procesos dolorosos de índole tendinomuscular.

En esta capa tenemos tres tipos de dolor: músculo tendinoso leve, músculotendinoso grave e  idiopático.  Para los dos primeros deberemos valorar si hay inflamación, calor, si apoya o no la extremidad, si se la lame o no, si permite que se le toque o la retira, si busca reposo o aun cojeando se mueve, si la cojera es al inicio de la actividad o cuando lleva un rato de actividad, si adopta posiciones analgésicas, si rechaza la actividad, etc.

Como decíamos, también en esta capa se clasifica el dolor de causa idiopática (sin origen conocido).Cuando tras realizar las pertinentes valoraciones estructurales, analíticas, pruebas radiodiagnósticas, etc., no se encuentra la causa de un proceso de dolor y si el diagnóstico es correcto, hablamos de dolor idiopático.

Esta afectación se da en un plano específico de esta capa que cuando se altera muestra un cuadro de dolor más agudo durante la noche, alteraciones del ritmo cardiaco, gran sensibilidad a la alteración emocional y es un dolor constante. Es por eso que cuando no seamos capaces de localizar el origen del dolor, si se cumplen estas cuatro premisas, estaremos hablando de un dolor idiopático que abordaremos desde esta capa.

Por debajo de esa capa está la capa (Qi) o visceral. En ella se ubican todos los dolores de esta índole y/o de su órgano asociado, pues en Medicina China cada órgano se asocia a una víscera y el daño de uno puede somatizar dolor en el otro y a la inversa.

Por debajo estaría la capa Jing u orgánica. En lo más profundo de esta capa se encuentra el nivel correspondiente al corazón y al riñón (ambos ocupan lugares muy importantes en la Medicina China) que se ocupan del aparato cardiovascular y el sistema óseo respectivamente. El dolor óseo por sus características específicas es ubicado en esta capa.

Características como tipo de pisada, falta de musculatura, resistencia al ejercicio, cambios en la postura de descanso, quejarse en algún gesto específico, etc., indicarán daño óseo o articular.

Para buscar qué capa está afectada y dentro de ellas aproximarnos a la afectación energética de un órgano o una víscera atenderemos a analizar aspectos como extremos de movilidad (si pasa de nerviosismo a tranquilidad o no), si se revuelca en el suelo de forma inusual (y como), si tiene miradas ansiosas, si rasca el cuerpo con el entorno (y como), si golpea el suelo con las patas, tipo de apetito, si agacha la cabeza, si bosteza, si se deja caer al suelo bruscamente, si está excesivamente atento al entorno o lo ignora, si se tumba y levanta con frecuencia, etc… Existe una enorme cantidad de aspectos que el terapeuta debe conocer para encuadrar el dolor en la capaorgánico visceral y posteriormente enmarcarlo en un órgano o víscera concreto.

Entre la capa Qi (vísceras) y Jing (órganos) estaría el dolor emocional. Importantísimo. Este tipo de dolor no somatiza tan claramente en el plano físico (como una cojera, una diarrea, una fractura, etc…), por lo que es de interés especial su reconocimiento mediante síntomas y signos.

Algunos ejemplos de aspectos que pueden indicar alteración del campo emocional son la sudoración,  la fatiga, el grado de actividad y la intensidad de esta (no es lo mismo periodos muy cortos de actividad muy intensa que un único periodo de actividad fuerte), la movilidad de la lengua, el tipo de mirada, si se asusta con más facilidad, si tiembla, exceso de agresividad o dominancia, mostrar o esconder partes de su anatomía (dientes, encías, pecho, cola, etc…), caída de pelo, movimientos reiterativos, movimientos muy lentos, periodos de inmovilidad (como inmovilizar la cabeza contra una esquina), etc.

Por debajo de la capa Jing está la capa Xue (sangre), donde el dolor procederá de varias etiologías y ya se verán comprometidos los mecanismos de trofismo, la homeostasia y finalmente la supervivencia, por lo que la integridad del animal se verá muy comprometida.

El dolor neurológico puede mostrarse junto a una alteración de cualquiera de las capas.

Una vez reconocido el cuadro de dolor mediante los signos y síntomas que debemos estudiar en el animal y ubicado este en la capa o capas correspondientes, es necesario actuar para mitigar el dolor.

Para ello la MVTC cuenta con herramientas muy variadas, como la ya conocida acupuntura, puntos de analgesia, digitopresión, manipulaciones, dietoterapia,  fitoterapia, oligoterapia, etc. Poner remedio al dolor es relativamente sencillo. Lo importante es un correcto diagnóstico, por lo que saber dónde se produce después de un pormenorizado estudio es esencial para ello.

Debemos recordar que nunca o casi nunca se muestra un cuadro único de dolor. Por ejemplo, si es por un traumatismo aparecerán signos de dolor muscular, óseo, tendinoso, etc., si es orgánico puede mostrar signos viscerales, si es emocional puede mostrar dolor físico, etc. El terapeuta debe tener un entrenamiento adecuado a ese respecto.

Es por esto, que debe tenerse presente (y esto es imprescindible) que después de solucionar la causa etiológica del proceso doloroso (y siempre acompañando el tratamiento veterinario con el energético) debe atenderse al proceso doloroso en sí mismo de forma holística.

Como vemos, el terapeuta debe ser capaz de atender a una gran variedad de signos físicos, emocionales y comportamentales del animal para detectar no solamente que tiene un dolor, sino a que capa pertenece y dentro de ella encajarlo en un plano determinado para ponerle solución. Este tipo de estudio hace muy diferente a la Medicina Veterinaria Tradicional China de otros tipos y ya no solamente en el campo terapéutico, sino en el campo de cualquier persona que tiene animales, ya que puede alertar en primer término de una alteración para que pueda poner cuanto antes a nuestros hermanos animales en manos de profesionales veterinarios que nos indicarán la mejor solución a sus problemas y trabajar conjuntamente con los especialistas idóneos a su caso (osteópatas, acupuntores, rehabilitadores, fisioterapeutas, etc.).

Trabajar en equipo siempre da mejores resultados.

Por Miguel Angel Marti 
Diplomado en Medicina Tradicional China en Animales

Nuestro artículos son meramente informativo, en OsteoCan no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te aconsejamos que siempre antes lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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